BUENA ESPINA

Aquí encontrarás un poco de todo cada 15 días.

 

Si hay algo que hemos hecho estos años en Con Agallas es trabajar para reconocer la frescura y calidad de un pescado. No tenemos problema, de hecho por el contrario, en compartir ese conocimiento contigo. Son solo 5 simples puntos los que tienes que tener en mente cuando elijas un pescado fresco:

 

 

  1. Conocer a quién compras: para nosotros esto es el paso número uno. Cuando tienes una relación de años, sabes que comprarás pescado de calidad. Si es tu primera vez, nunca es tarde para empezar una nueva amistad.

 

  1. El brillo y la mucosidad exterior: esto es algo que se puede verificar mirando el exterior del pez. La mucosidad básicamente proporciona protección a los peces en mar abierto, atrapando patógenos que podrían desencadenar una enfermedad. El pez va cambiando capas de mucosidad viejas por nuevas, es decir, se protege constantemente. Otro indicador es el brillo tornasol del pez. Si se mira desde diferentes ángulos podrás notarlo. Cualquier daño visual o imperfección en un pez puede sugerir mal manejo (por ejemplo en transporte), un contacto directo durante mucho tiempo con hielo o temperaturas demasiado variables. Básicamente debe brillar y tener la mucosidad característica.

 

  1. Los ojos: son un factor determinante de un pez saludable y fresco. Deben verse bulbosos, estar ligeramente elevados desde la cabeza y verse húmedos, brillantes y claros. Si el pez está firme y brilloso pero con los ojos ligeramente nublados, es porque ese pescado se enfrió demasiado rápido desde su captura. Si los ojos del pez sobresalen demasiado no significa que esté malo; eso pasa cuando un pez es capturado en aguas muy profundas y el gran cambio de presión provoca ese efecto. También puede pasar con otros órganos como el estómago.

 

  1. El Olor: un pescado fresco jamás olerá mal. Si está fresco tendrá aroma a mar y unos toques salinos. Si el pez huele a amoniaco o a sangre oxidada es mejor evitarlo inmediatamente.

 

  1. Las Agallas: agallas rojas y brillantes son un indicador de frescura. Los peces fuerzan el agua a través de las agallas, ahí fluye mucha sangre a través de pequeños vasos. El oxigeno entra a la sangre a través de estos vasos, lo que libera dióxido de carbono. Cuanto más rojas, más fresco está; idealmente más secas y libres de cualquier residuo. Cuando se trata de especies que vienen de zonas más extremas, el rojo de las agallas se puede perder debido al transporte. El exceso de hielo las quema y hace que se vuelvan de otro color.

Esperamos que estos consejos te sirvan la próxima vez que quieras comprar pescado lejos de nosotros. Suerte y cualquier duda escríbenos.